lunes, 20 de abril de 2009

la ciudad te dice...

aparece la luz, y se crea un color nuevo. La ciudad tiene voz ahora. Los balcones y sus ventanas se abren, las calles ya no son los puntos de fuga de las avenidas. Me planteo de nuevo pintar, necesito un cuaderno grande, porque la vista es grande. El río se hace grande. Grandes manchas de color. Mirar al cielo grande. Y tener de sobra. Tener tarde de sobra para lecturas que no acaben; pared de sobra para colgar lienzos grandes; amigos de sobra; hambre de sobra; música de sobra, que no acabe, ni el atardecer ni la noche ni el amanecer; calles de sobra, que no acaben, para cuando me asalta el impulso de correr, para cuando escucho la gran llamada, esa voz que grita alto, que engancha ...

sábado, 14 de febrero de 2009

en los jardines del laberinto

... continué paseando hasta llegar a un parque. Me enredé, dejándome caer por entre los senderos y la hierba del mismo modo en que caían rayos de luz por entre las altas ramas hasta el suelo. Cuando conseguí perderme en el tiempo me senté en un banco. No lejos de mi sitio había un hombre también sentado. Me paré a observarlo. Su pose y su mirada descansaban en no se sabe dónde, pero no desde luego en aquel parque. Interesado en él llegué a la conclusión de era un tipo que no me decía nada, no me expresaba nada. No leía en él emoción, sentimiento, historia ninguna. No pude imaginar qué clase de persona sería, o qué le ocurría, o si le ocurría algo siquiera ... Lo veía y veía que su mente se iba alejando de él, lentamente, sosegadamente. Y al tiempo, como cuando ves desaparecer una nube entre jirones blancos, el hombre, se hacía también transparente, desaparecía. No se, ¿quizá media hora?, ¿una hora estuve allí observándolo hasta que se esfumó?. No quedó rastro de él. El hombre sentado en el banco con la mirada perdida había acabado desapareciendo del todo. Nada. Ni rastro, ...

jueves, 5 de febrero de 2009

Nuevas brisas, plumas de locura cayendo

que me quitan, me roban, te roban,
que me silencian, te silencian, me barren,
que me ciegan, me auyentan, me despiden,
que me envían, me apartan

no andas sobre las aguas, no puedes
no descansas en los silencios, como en desiertos.
no expiras.

sigue hilvanando, no mires, no me oigas
no me buscas.


caen, vuelan libres restos de pluma blanca traslúcida,
se depositan en el suelo y desaparecen como nieve.


escucha ahora...
se oye tenue.
la brisa cambia.

martes, 2 de diciembre de 2008

Un momento... más despacio por favor. Me he perdido

Apoyo la cabeza en el cristal. Está frío y húmedo. Una carretera tranquila, lenta. Gris. El cielo también gris. Da frío mirar por el cristal. Avanzo atravesando la quietud, casi a cámara lenta. Pero dentro se está cómodo; tanto que no tengo ganas de que la carretera ni el trayecto acabe. Ni de llegar a ningún lado. Solo permanecer en movimiento. El lento deslizar por la calzada.

viernes, 21 de marzo de 2008

Genética de Borges


Yo hubiera Yo hubiera Yo hubiera Yo hubiera Yo hubiera Yo hubiera Yo hubiera Yo hubiera Yo hubiera Yo hubiera Yo hubuiera Yo hubiera Ho Gybiera Ho hubiera YO bubiera Yo bubieera Hoyu Hubiera Yo buyiera Hoy byytya Goty buiiera Hoyubiera HOyubuiear GHOyu buiera GHoy bueyiera hGOyuubiera ghOtyuiera GOty ueira GOyuoiure GHo Yuybiera Goyiuuiera GOytuyiera Goyiuiera GOyuyiuiera Goy ierua Hoyoiuera Yo buiiuera HOyiuiureaYo uiera HOyioyuuier HOyiuera Hoyiuera Yo guiera hoYoyuera GHOyoiuera YOuoiera YOuuuiera Hoyouuuera Hyoiuuiera Youueiruae Youoiueru Youiera Youuierua Youhguuiera hOYouoiuea
como al teclear, igualmente me confundo
no es lo mismo hacer algo parecido

lunes, 4 de febrero de 2008

Como sombras en el límite aparece


A veces cuando miras los escaparates, mientras vas paseando y pensando. O cuando apagas la televisión, y si hay silencio. Cuando cruzas la mirada de pasada al final del cuarto, o si de mañana te levantas y no hay nada en su sitio todavía por un rato. Cuando pasas las fotos, una tras otra, ahí. Cuando alguien te nombra. También cuando das tumbos sin sentido, y también cuando te estás elevando. Cuando te miro a los ojos, pero de cerca, de muy cerca. Te veo. Te observo. Te voy siguiendo. Desde hace un tiempo. Sin conocerte. En ausencia y en movimiento continuo.

lunes, 24 de diciembre de 2007

Huellas

Está andando por la pared lateral de la habitación. Es un hombre dibujado a trazo de lápiz, sin colorear, calvo y vestido de traje. Recorre la amplia habitación y cuando llega a la puerta y la ventana da un salto. Así me va rodeando y no parece darse cuenta del extravío de las leyes de la naturaleza. Y a cada vuelta parece encontrarse por primera vez con los obstáculos, y se entretiene simpático abriendo y cerrando el armario, y apartando cuidadoso la lámpara de pie. Y poco a poco se llenan las paredes de pisadas de zapato dibujado a lápiz. Temo levantarme del sillón y quizá quebrar, su orden gravitatorio, su normalidad, y hacerlo entrar en la mía, que es ¿la buena?. Lo dejaré así, paseando por las cuatro paredes, haciendo cíclicamente que el techo sea pared, la pared sea suelo y el suelo, techo; y lo observaré a ver qué hace...

lunes, 1 de octubre de 2007

Entre dos tierras


Que son partes de una sola. Se miran y giran. Se anulan. No se pueden recorrer ambas, tan solo elegir, que es perder, y que es ganar. Como son dos tierras las dos tierras del tiempo. El que llega y el que se fue. La elección del tiempo. La elección de la mirada. El error o el acierto definitivo. Culturas que ven el tiempo como una rueda que se repite, que permite sobreescribir el tiempo, rectificarlo. Otras que lo ven como algo eterno, inamovible. Como la tierra pisada que mantiene la huella hasta convertirse en piedra.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Recorriendo en espiral


..., aturdido buscando bajo la bóveda púrpura. Un bosque de ruidos y sombras y figuras que se desplazan rápidas entre destellos. Estructuras atravesadas le engañan el paso. Ante una puerta, una habitación con una luminosa ventana le invita a quedarse. Huele a la frescura de la mañana. Luego las paredes color siena gritan inmensos silencios y corren a agotar el tiempo. Y se pierde. Y la abandona, volviendo al engaño y la locura más cálidos. Y hace cuentas y decide solo mirar el cielo añil nocturno a través del follaje enmarañado. Y decide que esa es la dirección, hasta que se pierda en el tiempo, aturdido bajo la bóveda púrpura...

domingo, 8 de julio de 2007

Noches de veneno



[C]Me siento en la ca[Bm7]ma
[C]me quito los za[Bm7]patos
[C]mirando la ven[A7add4]tana (A7)
me que[Em7]do (Em/D) pensando un ra[A7]to

Revuelvo la mesilla
la radio cae al suelo
enciendo un cigarrillo
y no encuentro el cenicero.

(CON ACORDES DE LA PARTE 1)
Una mancha en la sabana
caldito de tu cuerpo
tu tienes el mismo agua
que me corre por dentro.

(SIN alternado de acordes)

(CON ACORDES DE LA PARTE 2)
Yo tengo una guitarra
la miro y no me suena
Yo tengo una guitarra
la miro y no me suena
seis pajaros en mano
pero ninguno vuela.

[Bb7] seis pajaros en m[A7]ano
pero ningu[Gm7]no vue[D]la.
[Bb7] seis pajaros en m[Gm7]ano, yeah[A7]
(sin acordes) pero ninguno vuela. [D y ABIERTO alternados]
kiko veneno

jueves, 21 de junio de 2007

Caminos inciertos


Una araña apareció de detrás del ordenador y me acerqué a mirarla. Bonita, negra, con pintas blancas, patas cortas y grandes colmillos delanteros. Avanzaba sin parar y yo me pregunté cómo coño había ido a parar allí, ¿desde la ventana?. Y si supiera qué es lo que iba a encontrar, ¿habría seguido caminando?. Ascendió por detrás de la pantalla y la vi sobresalir por la esquina superior. Se asomaba y yo pensaba que había andado tanto para nada. Osciló. Movió sus colmillos arriba y abajo, y mientras la miraba atento, de repente dio un salto al vacío, intentando llegar a la lámpara cercana. No llegó. Se quedó suspendida de un hilo desde su abdomen, pero comenzó a remontarlo escalando hasta el lugar desde donde se había lanzado. La miraba absorto. La enfocaba como si tuviera una cámara de fotos, acercándome. Una vez arriba volvió a oscilar un momento y se volvió a tirar al vacío, ella sola. La araña sola, solitaria, en la habitación, un mundo gigante que ella no veía. Supongo que sólo veía la lámpara al otro lado del abismo.

jueves, 17 de mayo de 2007

Acercarse a lo pequeño


Tocar la tierra, posar la mejilla por ella y olerla, y mancharse, tumbarse, y permanecer un rato largo, ahí tranquilo perder la noción del tiempo y el lugar. Abrazar el tronco de un árbol, tocar la corteza con las palmas de las manos y pasarlas de arriba a abajo. Escuchar la casa muda, la música de la ciudad.
Dejar todos los planes del día y simplificar en la trabajosa faena de no hacer. Prescindir. Pintar de blanco.


lunes, 14 de mayo de 2007

La chispa y las ascuas


¡Qué locura es todo! ¡estamos todos locos! ¡todos locos! ¡como regaderas! ¿dónde hay alguien que sepa algo? ¿que hacemos? ¿qué está pasando aquí? ¡por dios, fijaos en lo que ocurre en la calle, mirad a la gente, las casas, mirad lo que hay en la tele, a cualquier hora, siempre! ¡oíd las noticias de la radio, mirad los carteles, mirad a vuestros hermanos, a vuestros padres o mujeres o novias! ¿Qué está pasando? ¿Alguien sabe de qué va todo esto? ¡Eeeehhhhh! ¡Eeeeehhhhhhh!

jueves, 26 de abril de 2007

La vida verde


Primeros buenos días de abril y aparece el verde, en la hierba y en los árboles; y me parece sorprendente, como si lo viera por primera vez, un color nuevo en mis ojos. La ciudad parece distinta. Me fijo más en las fachadas de los edificios, en los juegos entre farolas y semáforos y pasos de cebra; en los puntos de fuga de las avenidas. Me planteo de nuevo pintar la vista del río por la ventana, necesito un cuaderno grande, porque la vista es grande. El río es grande. Me apetece pintar grandes manchas de color. Y tambien darme grandes paseos, mirar al cielo grande. Y tener de sobra. Tener tarde de sobra para pasar leyendo; pared de sobra donde colgar los cuadros; amigos de sobra; hambre de sobra; música de sobra, que no acabe el disco; calles de sobra para recorrer sin pensar a dónde ir.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Nuevos viejos vientos


¿Dónde está ahora mi cabeza? ¿Y mis pies?
Me mudo. Me mudo de cabeza, o debería. Aún no se dónde tengo el cargador del móvil, ni si tengo algo para cocinar. Quiero pintar. Cortar el cable, y expresar sólo para mi. Frente al blanco. Manchar y repintar. Y dejarlo ahí. Luego quizá sea más dificil alejar el cuadro de mí. Pero, ¿el libro que corre de mano en mano, no está más vivo? ¿Y así con la emoción? ¿Cuál es el precio que pones a un recuerdo permanente?

jueves, 22 de febrero de 2007

"Aragon y la Nieve"


"Aragón y la Nieve"
Otro producto de Trazgo S.L. junto a un equipo de docentes que finalmente edita el Gobierno de Aragón. Es un cuaderno de apoyo para aprender a esquiar dirigido a escolares. Lo mejor la creación de la mascota Koposki, una simpática bola de nieve que acompaña al lector por el mundo del esquí y los valles aragoneses.




miércoles, 24 de enero de 2007

"El Rey Fernando de Aragón"


"El Rey Fernando de Aragón"
Es un libro en el que he estado trabajando estos últimos tiempos. Estoy muy contento con su publicación final. Editado por instituciones aragonesas (Cortes de Aragón, Diputación de Zaragoza y Ayuntamiento de Sos), y realizado con Trazgo. más de 20 ilustraciones a témpera sobre la vida de Fernando el Católico. Por el momento mi trabajo más completo y profundo.





viernes, 12 de enero de 2007

alfonsomiguel - ilustrador


Cuando era pequeño quería ser torero
... supongo que fue la primera vez que pensé acerca de mí. Y que me vino sugerido por ser tauro.
... supongo que la imagen del toro por la tele me fascinó de alguna manera. Quizá fue una de las primeras cosas que me fascinó.
... supongo que lo que nos mueve por esta vida es seguir lo que nos fascina, como faros que nos alumbran el camino, a los que hacemos más caso que a lo demás; un valor sobrenatural, irracional. Quizá esté bien ir revisando estos faros cada cierto tiempo; a veces no sabemos realmente qué vamos persiguiendo, corremos el riesgo de perdemos tras fantasmas y falsas ilusiones.

bueno, lo de querer ser torero me duró poco tiempo, lo cambié por ser dibujante, y desde entonces hasta aquí.